jueves, 26 de mayo de 2016

De barrera a barrera

Cárnicas Dibe (II)
Entrevistamos a Raúl Sánchez para contarnos desde una perspectiva comercial, las posibilidades que presenta la actividad cinegética, cómo la desarrollan, dónde están y cómo gestionan su día a día. Todo un modelo de crecimiento empresarial familiar.


TC. Practicas alguna modalidad cinegética ¿cuál/cuáles? 


DIBE. Monterías, recechos y muy poco la caza menor.


TC. ¿Qué modalidad te gusta más? ¿Por qué? 


Padre e hijo después de un intenso rececho de corzo
DIBE. Me encanta la montería, que es la fiesta del cazador y esos lances no tienen precio. El rececho también me encanta y por falta de tiempo estoy más enganchado. El rececho eres tú y el, nada que ver con la montería y es normal que cada vez tenga más tirón.



TC. El lance o vivencia cinegética que más te haya marcado? 


DIBE. Sin duda alguna mi corzo, que cace en Soria con mi hijo mayor. Me costó mucho andar, buscar y esperar y la cara de felicidad de mi hijo con el trofeo no tiene nombre. También tengo especial cariño a mi macho montes de Gredos, por todo lo que me costó abatirlo. Subir 5 horas a Gredos, por Losar De La Vera con 170 kg de peso y un calor de verano, no tiene precio. Cada vez que lo veo en la pared, me cambia la cara.


TC. ¿Cuál crees que es el principal valor de la caza?


DIBE. Yo creo que la tradición de esta afición y el respeto de todos los cazadores por el campo, los animales y la naturaleza.


TC. ¿Qué futuro crees que le depara a la caza? 


DIBE. El presente está cubierto, dado que somos un destino cinegético de moda en Europa. Si sabemos meter a nuevas generaciones el futuro está garantizado. El cazador joven tiene dificultades para llegar a ser cazador. Cada vez es más difícil económicamente llegar a ser cazador y la gente no tiene recursos. Valoro el trabajo de organizaciones como Juvenex, Jocaex, y algunas orgánicas que trabajan por conseguir que entren nuevas generaciones en el mundo de la caza. Hay orgánicas que ceden puestos para Jóvenes a coste cero. Sin cantera no hay futuro y debemos de hacer trabajo de cantera.

lunes, 23 de mayo de 2016

Plato

Solomillo de corzo al oporto

Francisco Martínez, chef del Grupo Oter, nos deleita con su receta cinegética del mes de abril.
Corzo macerado

Verduras de temporada a la plancha

Ingredientes para cuatro personas:

- 1/2 Kg de solomillo de corzo
- 2 ajos
- 1/2 litro de vino tinto
- 1 copa de oporto
- Sal
- Pimienta
- 1 cucharada de azúcar


Perspectiva final


Preparación:

- Limpiar el solomillo de nervios
- Macerarlo con las verduras y el vino 24 horas
- Marcar el solomillo en sartén
- Reducir el azúcar con el oporto y parte del vino que hemos reservado
- Trinchar el solomillo y salsear guarniciones al gusto
Presentación final

jueves, 19 de mayo de 2016

Graba TC

Sección de vídeos cinegéticos proporcionados por seguidores de la web.
Envía tus vídeos a territoriocinegetico@gmail.com






Los amigos de Madrid-Fishing nos envían dos vídeos de pesca.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Sala de trofeos

Envía tus fotos a nuestro correo territoriocinegetico@gmail.com


Bonito corzo con Caza Last Moment
Doblete de zorros de la Sociedad Alcalareña
Ángel de Madrid-Fishing


Bonito muflón de Héctor
Miguel después de un rececho de corzo

Ganchos en Chelva con la Élite
Sección Pato de BassMadrid
Víctor Soria con Caza Last Moment


J.A Cenizo con Caza Last Moment




Vicent nos manda esta foto junto a su perro

lunes, 16 de mayo de 2016

Galería viva

Envía tus archivos a nuestro correo territoriocinegetico@gmail.com



Duende entre las jaras, por Caza Last Moment

Tranquilos corzos, Caza Last Moment

Preciosa estampa con Caza Last Moment

De corzos con Caza Last Moment

Preciosa foto enviada por Madrid-Fishing

Vareto (Luis Cuevas)

Astuto jabalí entre jaras (Luis Cuevas)

jueves, 12 de mayo de 2016

60" con Taiga

La empresa cañamerana, Taiga producciones audiovisuales, especialistas de filmaciones cinegéticas en abierto, nos proporciona esta espectacular sección. Un regalo de nivel para territoriocinegetico.com 

martes, 10 de mayo de 2016

La picada

Sociedad de Pescadores de Brozas

(Sección de pesca)
Hoy viajamos a Brozas, en el que la cacereña Sociedad de Pescadores de Brozas,  nos acerca sus orígenes, enclave, situación y organización. 

Amanecer en la charca
La Sociedad de Pescadores de Brozas es una sociedad sin ánimo de lucro en la que se defiende y se cuida nuestro entorno natural y en la que se disfruta con la pesca deportiva de la tenca al mismo tiempo que protegemos nuestra charca, controlamos nuestras aguas y las especies que en ella habitan.

Nuestra charca se encuentra en el municipio de Brozas, situado en el suroeste de la provincia de Cáceres, a tan solo 34 kilómetros de la frontera con Portugal. La red hidrográfica de nuestro término municipal pertenece a la cuenca hidrográfica del río Tajo siendo muy importante para nuestro entorno los abundantes cursos fluviales como pozos, fuentes, arroyos, regatos y charcas que empujan la economía de nuestra localidad.

Repoblación de tencas
El fundador de la Sociedad de Pescadores de Brozas fue Sixto Cordero, un comerciante ferretero amante de la pesca, junto con un grupo de pescadores aficionados de Brozas, que crearon la actual Sociedad a finales de los años 70, siendo su fundador el primer Presidente. Posteriormente en el año 1988 se hace coto consorciado, con la denominación El Brocense y dedicado exclusivamente a la pesca de la tenca.

Nuestro embalse está situado en el municipio de Brozas, carretera de Alcántara, en la cuenca del río Tajo y denominado regato del Pato, actualmente charca Pato. La longitud de nuestro embalse es superior a 1.500 metros, una anchura de 55 metros y con una superficie de 8 hectáreas. Los núcleos urbanos más próximos a nuestro embalse son: Brozas 5 kms, Alcántara 12 kms, Navas del Madroño 6 kms, y Arroyo de la Luz 19 kms.

Atardecer en la charca
Nuestro coto funciona del 1 de mayo al 12 de octubre, ambos inclusive, pescando los miércoles, sábados, domingos, festivos locales, regionales y nacionales, de 6 de la mañana a las 13 horas, y de las 17 horas a la puesta de sol.

El número de capturas por pescador y día son 10 tencas de talla mínima 15 centímetros según ley de Pesca.

De pesca en la charca
Colaboramos con el Ayuntamiento de Brozas en la organización del Concurso de Pesca Abuelos y Nietos que se celebra en el mes de agosto, normalmente tenemos un concurso de pesca y día de convivencia en nuestra Sociedad. 







Sociedad de Pescadores de Brozas para territoriocinegetico.com

jueves, 5 de mayo de 2016

Coto abierto

Caza social, recreativa y sostenible.

Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC)

Hoy, Antonio Mota, secretario de UNAC, nos relata la importancia de la caza social para mantener el arraigo de la tradición.

La caza social, recreativa y sostenible es todo lo relacionado directa o indirectamente con las personas que poseen una licencia de caza y la practican de manera recreativa agrupándose en sociedades, asociaciones o uniones de cazadores sin ánimo de lucro, sin un fin deportivo o competitivo, ni económico o mercantil, basado en el beneficio y autocontrol mutuo y en el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales de un territorio que custodian; donde la actividad o acción que se desarrolla en el ejercicio o gestión de la caza no pone en peligro las poblaciones de especies cinegéticas y no cinegéticas, ni sus hábitats, y sus miembros como propietarios, nativos o vinculados en dichos lugares rurales se involucran socialmente en su organización, transmitiendo de generación en generación sus actividades, patrimonio, conocimientos y tradiciones.

Debemos preservar la caza social
Tendríamos que retroceder a la prehistoria para encontrar la verdadera razón de la existencia de la caza social en las sociedades de cazadores-recolectores, una organización social a través de la caza y los cazadores que ha inculcado comportamientos y valores al hombre, y se ha transmitido de padres a hijos y de abuelos a nietos, a lo largo de siglos.

Las sociedades de cazadores-recolectores han sido una de las formas de organización y de subsistencia social más antiguas y persistentes de la historia del hombre: estableciendo jerarquías, trabajos en equipo, división de tareas, movilidad, sostenibilidad de los recursos naturales, conocimientos territoriales, medio de transmisión de información y experiencia, creación de arte, fabricación de herramientas y utensilios, etc. Una forma social de la caza que ha perdurado y aportado a la sociedad actual concepto y valores para la convivencia social y la sostenibilidad medio ambiental. Comportamientos sociales en el seno de la caza que han transcendido a lo largo de los siglos a nuestra sociedad actual.

El hombre es cazador y animal social por naturaleza y racional por evolución, lo lleva en sus genes, y vive y se relaciona con sus semejantes a través de grupos sociales, que le han proporcionado a lo largo de su historia un beneficio común y personal. Nuestros abuelos y padres durante siglos han cazado y se han relacionado en el seno de las sociedades de cazadores, como lo hicieron sus ancestros organizados en las sociedades de cazadores-recolectores, donde su característica más destacable está basada en el beneficio y autocontrol mutuo, y en el aprovechamiento de recursos naturales sin llegar a agotarlos utilizando la gestión como estrategia de ejecución.
Este aprendizaje desde la prehistoria hasta nuestros días, a través de las sociedades de cazadores, forma parte de nuestra historia, nuestras raíces y de nuestra tierra, y conforma nuestra identidad. Por ello preservar la caza social, recreativa y sostenible y abogar por los 12 derechos de los cazadores es honrar la cultura, tradiciones e idiosincrasia y las señas de identidad de nuestros antepasados.
  
La organización de la caza social
Los cazadores nos unimos mediante sociedades de cazadores con el fin de gestionar el territorio en el ámbito local-municipal. Las sociedades de cazadores se agrupan en asociaciones de caza con carácter provincial, insular o autonómico. A su vez, las asociaciones de cazadores autonómicas se vinculan entre si en una asociación de carácter nacional.

La Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC) representa a la caza social y recreativa ante las administraciones estatales; al margen de la caza deportiva (cazar más en menos tiempo) y comercial (hacer negocio con la caza).
La caza es una actividad recreativa, según define la Comisión Europea cuando habla en sus textos de la materia cinegética. La cinegética (arte de la caza) es un elemento de conservación cuando los recursos naturales se aprovechan de forma sostenible como dice la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Por lo tanto, el cazador es un elemento indispensable para el equilibrio de las poblaciones de fauna silvestre.

Sus alianzas con otros cazadores en asociaciones de cazadores son totalmente necesarias para mejorar y restaurar los hábitat de las especies cinegéticas y no cinegéticas, como desde hace décadas se viene realizando, y para involucrar a la sociedad en la preservación de nuestro rico Patrimonio Natural. Sin embargo, esa labor de preservación del Patrimonio Natural Cinegético no es reconocida desde las instituciones oficiales, ni mucho menos respaldada, aunque éstas les hayan impuesto la planificación de dicha labor a través de los Planes de Caza o planes de ordenación cinegética desde hace años.

Los Cazadores
La caza social está constituida por lo cazadores de pueblos, aldeas, y emigrantes a las grandes ciudades que con sus descendientes contribuyen con los terrenos de su propiedad y de los vecinos donde nacieron, al común territorio gestionado desde las sociedades de cazadores en las zonas rurales donde se criaron.
Cazadores con multitud de sentimientos genéticos ancestrales que no le permiten desligarse del contacto con la naturaleza, como medio de evasión y esparcimiento. Una vez se ha perdido la necesidad de cazar para alimentarse. Cazadores con grandes conocimientos del medio natural y folklore de las zonas de origen, reconocidos para otras materias, pero obviados para la caza. Cuestiones de identidad e idiosincrasia de los cazadores que les son arrebatadas por muchas administraciones cuando regulan y tratan a los cazadores y a sus asociaciones de caza como entidades deportivas.

Incluso algunos, para vivir y aprovecharse de los cazadores y de la caza, nos han hecho creer que la caza es un deporte, cuando es mucho más que un simple deporte. Por eso, es necesario la implicación y el respaldo de cada uno de nosotros en una pasión única de devolver a la Caza lo que en derecho le pertenece (Derecho de la caza 1). Sobre todo en estos momentos críticos de valores que acentúan un individualismo exacerbado provocado, entre otras razones, por una sociedad de consumo que se tambalea.

El respeto a la ley y a los derechos de los demás, son fundamento del orden político y de la paz social. La separación del mundo rural del urbano acentúa el desconocimiento de la labor de conservación que realizan los cazadores. Lo que provoca ataques continuos en contra de la caza. Por ello, depende de nosotros, los cazadores, restablecer nuestro derecho a ser tratados con dignidad, decoro y honorabilidad (Derecho de la caza 2); con una actitud positiva, modélica y respetuosa desde ésta parte. Subestimada por aquellos que desde la ignorancia nos juzgan con una falta de respeto atribuido a sus derechos extremistas, que quieren que el derecho de los cazadores empiece al terminar el suyo, pretendiendo pasar por encima de los derechos que siempre tuvieron los cazadores.

Las Sociedades de Cazadores
Las sociedades de cazadores gestionan, conservan y ponen en valor con carácter general el territorio municipal al que están vinculadas e adscritas. Trabajos de siembras, comederos, instalación de bebederos, creación de balsas o aguaderos, limpiezas arbustivas, construcción de majanos, control de predadores oportunistas, etc… mejoran el hábitat y las poblaciones de las especies cinegéticas, no cinegéticas y protegidas.

También realizan controles de plagas en relación a la agricultura o la seguridad vial. Entidades, las sociedades de cazadores, que a través de acuerdos con los propietarios custodian esa parte de nuestro patrimonio natural, el de las especies silvestres cinegéticas, como entidades de 1er. nivel. En contraposición no se les reconoce a las sociedades de caza lo que en derecho resulta evidente, lo que son y lo que hacen. Entidades para la preservación del Patrimonio Natural Cinegético, y su custodia.

En conjunto, si hiciéramos números, la caza social estaría por encima en la preservación del medio natural respecto a las inversiones reales de las administraciones u otras organizaciones. Además de dichas inversiones económicas, los cazadores, con las cuotas sociales financian las tasas de matriculación de los acotados, los seguros de responsabilidad civil, las cesiones de terrenos comunales etc., lo que supone un movimiento económico nada baladí. No proporcional, en ninguno de los casos, a la ayuda recibida desde las administraciones. Sobre todo, teniendo presentes a otros grupos conservacionistas que si perciben y no aportan. Lo que en derecho debería implicar una financiación específica y acorde para la caza partiendo de lo que ingresamos los cazadores por ese concepto.

Resulta esencial que las sociedades de cazadores recojan en sus Estatutos sociales esas labores a favor del medio natural, que difícilmente serán reconocidas siendo entidades deportivas: Clubes y federaciones deportivas amparadas en leyes deportivas y registros que tienen otros objetivos a la caza.

Filosofías deportivas introducidas a martillazos durante décadas con el fin de que algunos puedan vivir de la caza y los cazadores, como ha quedado demostrado sobradamente.

Sin embargo, los cazadores y las asociaciones de caza cuentan con las leyes de caza. Normas eminentemente ambientales aplicadas desde las consejerías de Medio Ambiente o relacionadas con el Medio Rural en la que la principal finalidad es la de fomentar, proteger, conservar y aprovechar ordenadamente los recursos cinegéticos. Fines también contenidos en los Estatutos de las Sociedades de cazadores.

Leyes de caza que para regular la organización de los cazadores y de sus agrupaciones acuden en muchas ocasiones a la parcela deportiva. Cuando sólo unos pocos cazadores practicamos el deporte de forma puntual y compitiendo en el seno de la caza. Aunque el noble arte cinegético tenga intrínseco el ejercicio físico, como otras actividades lo tienen y no por ello son deportivas. Si esto lo sumamos a que nuestras sociedades de caza gestionan territorio y no deportes. Entonces representa un derecho que desde la ley de caza correspondiente contemos con una regulación conforme a la realidad que practicamos. 



UNAC para territoriocinegetico.com

miércoles, 4 de mayo de 2016

Al toque de la caracola

Mi primera vez.

(El relato del mes)


Tema escatológico, íntimo, peliagudo… la primera vez, siempre es la primera vez. Indudablemente, es irracional hablar de experiencias intrínsecas en una web de caza y pesca, tirar aquí de dos rombos es inapropiado, además de improcedente, si bien es cierto que el recuerdo de cualquier estreno es imborrable, proporcionando una permanente huella en cada uno de nosotros.

Todo cazador tiene su primer momento, ese que muy posiblemente inicie un largo caminar hacia una afición, incluso un modo de vida.

El cazador nace y se hace, la lucha por la supervivencia es ancestral, aunque en la sociedad actual, esa que denominamos de consumo, basta con manipular un teclado para satisfacer muchas de las necesidades primarias al uso. El mundo urbanita así nos lo ha facilitado, de ahí lo inentendible de la caza para muchos. Hoy no nos compete este tema.

Cuando digo que el cazador nace, me refiero a que desde nuestro nacimiento estamos en una continua lucha por la supervivencia, ésta es de diferente intensidad y calibre en función de la ubicación geográfica de la que seamos originarios. Siempre bregando por prosperar en el mejor de los casos, por sobrevivir para tantos que no han tenido la suerte de emanar en un mundo occidentalizado.

Cuando digo que el cazador se hace, insinúo de la pureza y dignidad que el buen y correcto montero ha de tener para sentir que su práctica es legítima.

Recuerdo el año 2001 como si corriera ahora mismo, aquella montería del Rozal en Higuera de Albalat, un domingo no más, apostado en la armada de La Garganta, ¡vaya pasos hasta llegar!, con Pedro Jiménez de lindero, además de postor. El correr del agua a los pies, la prominente costana en la mirada, y uno con deseosas ganas de que algo asomara, para percibir esa responsable adrenalina en primera persona. Cigarro tras cigarro, Ducados tras Ducados de mi padre, vigilantes ambos desde un cancho a modo silla de cualquier movimiento del escaso monte. El excelente bocadillo de torreznos de mi abuela María, que estaba saboreando, tuvo que esperar al segundo turno. Pasaba ya la una del mediodía, cuando una hermosa guarra lanzaba su huida colina abajo con una trayectoria sospechosa de encuentro humano. Retengo aún el sonido del firme, qué velocidad. Iba a ser mi primera vez.

Como inexperto, pero sin falta de seguridad, corrí el Santa Bárbara calibre 30.06 ladera abajo y a media falda detoné, sin tocar pelo y provocando una marcha aún más ligera de la cochina, que se dirigió desubicada hacia mí, cruzando la garganta por el lado más somero y a una velocidad digna de medición, con otra bala errada, aproximando el encuentro a escasos metros de mi almuerzo, volviendo a cerrojear para volver a disparar… y nunca más se supo.

Mi padre echándome la bronca, si el último tiro no debía haberlo realizado por seguridad, cuando asoma Pedro “aquí está”.

Un lance precioso, un buen animal, un tiro limpio, un enclave virgen, una experiencia imborrable.

Ese domingo en el que Luis Figo debutaba con el Real Madrid en un clásico, con el morbo que esto entrañaba, hizo que mis perrerías de noviazgo fueran livianas.

Mi primera vez.



Manu.V

martes, 3 de mayo de 2016

Carta de la web

Primavera de primera

Desde que uno nace, tenemos muy asumido eso de "antiguamente" , y sí, parece que todo tiempo pasado fue mejor que el actual, pero como el refranero es sabio, siempre hay una excepción que rompe la regla, y bendita sea la excepción de esta primavera de primera. 

Sensacional mes de abril, quién no sabe eso de en abril aguas mil. 

Dejando a un lado la retahíla refranera, cabe destacar el sensacional y esperado tiempo de los Aries. Sensacional por las maneras, esperado por la necesidad. 
Podríamos analizarlo desde cualquier perspectiva no cinegética, siempre concluyendo resultados formidables. Qué alegría de mes, por fin llueve como y cuando tiene que llover. Su herencia perdurará en los resultados de la próxima campaña, a todos nos gusta pasar un buen verano, nos lo merecemos, la fauna y flora también.